Hace unos meses colaboré con Panio en la creación de unas piezas.
La idea era reflejar la similitud que tienen el proceso de crear piezas de cerámica con el proceso de fabricación del pan. Desde la técnica de amasado del barro con el de la masa madre, hasta el proceso de quema. Centrándonos en este último como el enfoque principal de la colaboración.
La quema, para mi, es una de las partes más interesantes del proceso del barro, ya que, es la parte en la que cedes completamente el control y te dejas sorprender por los resultados, los cuales, casi siempre resultan mucho más interesantes de lo que te podrías haber llegado a imaginar.
Para crear estas piezas, construimos nuestro propio horno hecho a base de ladrillos y varillas. Este tipo de quema ancestral funciona a base de leña, tardando en el proceso de quema un poco más de 12 horas.
El resultado que se obtiene de esta técnica, son piezas perfectamente imperfectas que dejan ver la honestidad de su proceso de fabricación. Grietas causadas por el calor, manchas irregulares debido a distintos componentes y mezcla de colores inesperados, son las características que hacen de cada pieza, una creación única.
Así como en el barro, el proceso artesanal del pan, hace que cada pieza adquirida sea única e irrepetible.